lospuntuales

Friday, June 30, 2006

LA AVENTURA EN EL BARCO



Nunca habíamos tenido una salida de pesca a más distancia que esta. En esa oportunidad nos dirigimos a la Laguna El Barco, en la octava Región. Llegamos a Los Ángeles muy temprano en la mañana de un viernes, pues habíamos salido la noche anterior, pasamos por Santa Bárbara, en el todo terreno y con un carro de remolque, en que llevábamos los enseres, algo de comida, carpa, sacos de dormir y otras cosas. En Santa Bárbara teníamos que llenar el estanque de bencina, pero era tan temprano que nos pasamos de largo; tranquilos, pues Germán había dicho que en Ralco, un pequeño pueblo más hacia la cordillera había de todo. Lo cierto es que cuando llegamos allí de verdad había casi de todo, compramos carne, un poco de vino, pero no había bencina. No nos quedaba más que seguir adelante, total el estanque estaba algo más de medio.

En esta oportunidad Los Puntuales que se atrevían en la aventura eran el Germán, el Germán chico, el Dago y yo. El entusiasmo que nos invadía era muy grande y teníamos un solo objetivo, llegar a la laguna El Barco, que queda en los altos del Bío Bío. El camino era bastante malo y en ese tiempo se encontraba en construcción la central hidroeléctrica de Ralco. Pasamos por otro poblado más pequeño y por fin entramos en la Reserva Mapuche del Fundo El Barco, a donde llevaron a la gente que habitaba en esas tierras que pronto iban a quedar cubiertas por el agua. Por el camino pasamos a echar un tiradita en una parte en que el río pasaba cerca del camino. Allí había habido antes una casa, que ahora estaba desocupada. Se apreciaba en el aire algo de tristeza por el abandono que se encontraba y por que pensándolo bien allí había habitado gente que probablemente sufrió mucho cuando tuvo que dejarla. De la corta incursión de pesca no obtuvimos nada y solo sirvió para estirar las piernas y relajarnos un rato.


Continuamos nuestro camino y cerca de la laguna ya se apreciaba algo de vida, lo que antes era campo despoblado ahora estaba lleno de casas, todas muy bien construidas de madera y nuevas, eran las nuevas casas de la reducción mapuche y preguntando a quien se nos acercaba en el camino pudimos al fin llegar a la hermosa laguna El Barco, que en su parte inferior tenía un lugar bastante grande para acampar. Había indicios de haberse iniciado algunas construcciones que quedaron a medio terminar y por doquier había mucha gente, acampando con sus carpas y sus vehículos, todos disfrutando de la sana naturaleza.

Buscamos un lugar donde instalar nuestra carpa y nos pusimos a preparar nuestros aperos para iniciar la pesca. Durante el primer día nos fue muy mal, no pescamos nada, pero en la noche lo pasamos muy re-bien. Guitarreamos, nos comimos un buen asado, le pusimos algunos copetes entre pera y bigote y planificamos la salida del día siguiente.

Al día siguiente rodeamos la laguna y llegamos a un pequeño río que venía de la laguna, allí pescamos algo, pero no mucho y tuvimos que atravesar un río que se puede apreciar en la foto del todo terreno (VER MÁS ABAJO). Volvimos a preparar algo de almuerzo, cuestión que me correspondió a mí. Preparé una especie de arroz a la valenciana, pero la olla que llevamos era un poco chica y yo no tengo mucha experiencia en eso. El caso es que lo primero que hice fue cocinar algunas presas de carne y algunos mariscos para luego zamparle el kilo de arroz. Resultado que el arroz era mucho y como la olla era chica el guiso no pudo quedar mejor y algo crudo, el arroz estaba duro, pero igual lo comimos, en realidad estaba sabroso. Esto sirvió de tema para que me webearan y todavía tengo que soportarlo, pero se que es en buena, como todo lo que compartimos en Los Puntuales.

De la pesca no podemos decir mucho, pues no estuvo muy buena, por la noche salimos a cazar conejos y creo que obtuvimos un par de presas.

En cuanto a fotos sacamos muy pocas, pero para muestra algunas:

Al día siguiente nos dimos cuenta que la bencina que nos quedaba era escasa, por lo que tuvimos que salir a conseguir un poco para poder volver. Fue así como conocimos a un compadre de CONAF que nos convidó unos litros, con los que llegamos de vuelta a Santa Bárbara.

Entre las anécdotas que se pueden rescatar, se encuentra el tema de la bencina, lo que sirvió para tomarle el pelo al Germán todo el camino y aún nos acordamos de eso y lo seguimos webeando.

Otra talla fue la de un mapuchito, que en al campamento se nos acercó para pedirnos algo de agua, pero cuando se la ofrecimos, nos dimos cuenta que lo que él quería era vino y se enojó. Tenía una cara de malo de la caña y una pinta de pillín pillín que no nos pudimos mover del lado de la carpa toda una tarde.

Una cosa que observamos atentamente después, fue la llegada de una familia de mapuches, la matriarca, que parece que mandaba venía con algunos de sus trajes típicos y los compadres se veían comun y corriente. Se pusieron a preparar un autentico asado al palo. En efecto traían una larga varilla en la que ensartaron la mitad de un chivo y sepusieron a asarla al fuego lento, al estilo de los asados parados del sur, pero con la varilla larga era posibe esta siempre dándolo vueltas y vueltas continuamente hasta que quedó completamente asado. De la forma como se lo comieron parece que estaba exquisito.

También vale la pena contar que el vino se nos terminó la última noche, por lo que tuvimos que hacer uso de la buena voluntad para darle sólo a las bebidas. El caso es que unos vecinos que acampaban cerca y que se retiraron antes, nos dejaron un poco, cerca de un litro, pero estaba tan vinagre que nos duró toda la noche y la mañana siguiente, hasta que nos emplumamos de vuelta. Por el camino, más encima, lo poco que quedaba se nos dio vuelta en el todo terreno.

En esa época, en esos lugares abundan los tábanos, pero estos eran muy especiales eran de un color verde con café y, al mismo momento que se paraban empezaban a picar. Y picaban tan fuerte estos desgraciados, que había que estar muy alerta. Podríamos haber hecho una tortilla de tábanos.

Pero la más buena, fue que durante un rato que estuvimos descansando se nos ocurrió hacer una balsa con troncos y como habían tantos clavos en el suelo, producto de la construcción en barbecho de un seudo hotel, empezamos con el chico nuestra obra maestra, estuvimos hueveando más de dos horas y cuando la botamos al agua la balsa se hundió casi toda pues los troncos estaban tan asumagados que casi no flotaban. Claro por fuera parecían sequitos pero por dentro eran pura agua. Recuerdo que durante la construcción de nuestra embarcación, comentábamos que todas las truchas que saltaban en medio de la laguna iban a ser nuestras. No pasó de ser un sueño.

Solo quedan los recuerdos de esa excursión y aventura de pesca, de los hermosos parajes, de una liebre que casó el Chico, de las araucarias, del río que atravesamos, de los tábanos, del arroz crudo, de la bencina, del compadre que nos regalo el vino, del mapuchito que nos pidió agua y se choreó por que no le dimos vino y de la generosidad del compadre de CONAF y de la amistad compartida. Ah, también recuerdo que pedimos a la empresa constructora de la represa que nos vendieran un poco de bencina; ni nos inflaron.

Al final nos vinimos el domingo en tarde y viajamos toda la noche para llegar al Taller a eso de las 9 de la mañana del lunes.
NN
Hasta la próxima aventura.
Horacio.

Friday, October 14, 2005

EL FIEL TODOTERRENO


El otro día sin querer se me atravesó un mapa rutero de Chile y se me ocurrió marcar con destacador, los caminos y lugares por donde hemos andado, principalmente pescando (aunque también vacacionando). La verdad es que el mapa quedó amarillo, los caminos cordilleranos entre Santiago y Palena, y luego en Punta Arenas, evidenciaban mi presencia, ya sea junto a “los Puntuales” o con otros pescadores que hace mucho tiempo también conozco. (Aunque en el todoterreno no fui a Punta Arenas, obvio).

Entonces, me acordé de la aventura a la laguna “El Barco” en la Octava Región, con el German, el German Chico y el Dago. En esa ocasión, recorrimos esa hermosa zona cordillerana, matizada de abundantes araucarias, bosque nativos, fauna silvestre, nieve, muchos hermanos mapuches y algunos turistas. En el todoterreno, atravesamos un profundo un río, que en la foto pueden ver. Al principio no nos atrevíamos a hacerlo, pero luego armados de cierta valentía pasamos una vez y para dejar la evidencia pasamos varias veces sacando algunas fotos.

Este todoterreno lo tengo hace más de 5 años y ha sido el más fiel compañero de “los Puntuales”, en la buenas y en las malas. Nunca nos ha dejado botados y a sabido andar por caminos y “caminos”. Una foto para muestra.

Hasta la próxima

Horacio

Tuesday, September 27, 2005

La salida aquella

Con respecto del post anterior quiero agregar...

No eran las 9:00hrs, sino cerca de las 10:00hrs y realmente la cara de todos era como para asustarse, sobre todo la de Germán, mi padre, que es unos de los más neuróticos a la hora de salir (deberían ver cuando comienza con las arcadas!).

La verdad es que para esa fecha, yo ya conocía al padre de los hermanos Arriagada y creanme, sin ánimo de ofender, no son ni la sombra de lo que él era. Me refiero a que si bien, estos hermanos son buenas personas y buenos para el web-eo, su padre los supera con creces. De esta u otra vez que nos juntamos con el "Viejo Arriagada" recuerdo que salió la frase: Tomemonos el "pahilo".

Creo recordar incluso que en esta salida fué cuando el Ratón (mi tio) comenzó con las tallas sobre la puntualidad nuestra a la hora de salir.... comenzaba a gestarse el nombre del grupo.

saludos a todos.
Jaime

Monday, September 26, 2005

A RAPEL CON MI VIEJO

En una oportunidad quedamos, Los Puntuales, de juntarnos a las 7 de la mañana de un día sábado para volver al otro día, en una jornada de pesca al lago Rapel, era allá por el año 1994 más o menos.

En esa ocasión nos juntaríamos en la casa del "Sha de Iran", nombre con el que se le llama a este Puntual. Yo estaba, ese día temprano, pegándome una ducha para empezar limpio la jornada; sabido es que uno sale limpio y llega de vuelta bastante ahumado y otras cosas, cuando de repente suena el teléfono.

- Alo- dije
-Alo - me dicen del otro lado y adivinen quien era, mi viejo- Me puedes venir a buscar al Terminal, vengo llegando agregó.
-Altiro - le dije - me visto no más y voy.

Llegue al terminar y allí estaba mi padre , bien abrigado por que hacía algo de frió. Traía un bolso de equipaje, seguramente con algo de ropa. Lo subí al todo terreno que entonces yo tenía y me lo llevé para la casa.

Por el camino conversamos de varias cosas, le pregunté por mi mamá y entre otras cosas me contó que venía a hacer algunos trámites, pero el lunes, y se había venido unos días antes para pasar el fin de semana juntos un poco más relajados.

Fue ahí cuando se me ocurrió decirle:

-Nosotros con el Pato nos vamos de pesca por el fin de semana- y sin detenerme le pregunté - ¿Quiere Ud. acompañarnos?.

La pregunta solo podría haber tenido una respuesta, pero había que hacerla, si me decía que no, me habría quedado con él en Santiago, pero yo estaba seguro de la respuesta.

-Bueno pues -me dijo, y enseguida me preguntó varias cosas, que adonde y con quien y otras que ni me acuerdo.

Llegamos a la casa como a las 8 de la mañana y después de saludar y contarle a mi mujer de este viaje, en que él me acompañaría, nos tomamos un liviano desayuno y partimos.

A esas alturas de la mañana, cerca de la 9, demasiado tarde para una salida a pescar, me imaginaba la cara de Los Puntuales, pero llevaba una "carta bajo la manga".

Cuando llegamos a la casa del "Sha de Iran", todos estaban esperando en la calle, algunos con cara de no se que. Se les notaba el enojo a distancia, se me acercaron como para decirme algo, los vi acercarse vociferando y levantando las manos en señal de protesta; al parecer ya le habían estado poniendo algo pues se les notaba; Los Puntuales acostumbramos a desayunar con "Chupilca". Saque la mano para apaciguar los ánimos, pero todos venían desafiantes.

Está demás decirles que el único Puntual que faltaba era yo y ahí fue cuando el Pato vio que yo no venía solo, miró para el lado y adivinen la cara que puso. No lo puedo describir, abrió los ojos levantó las manos, primero de asombro, luego de alegría y por último de emoción. Entremedio no se si hubo algo de lágrimas.

Las planificadas represalias se transformaron en felicitaciones, y grandes alegrías, después de todo íbamos acompañados del viejo el maestro de la tertulia y del web-eo.

Por el camino sucedieron tantas cosas inolvidables, que esta página no alcanza para contarlas, así es que hasta la próxima.

Horacio

Thursday, September 15, 2005

EL TALLER

El Taller es el principal lugar de encuentro del Club "Los Puntuales", allí se "cosecha" amistad de la buena, porque no hay nadie que haya pasado y conocido de "Los Puntuales", que no la haya sembrado antes. La camardería "puntual" ha sido el fruto de más de 25 años de aventuras, de convivencias, de asados, de jornadas de pesca y caza, de compartir un par de empanadas o de unos vasos de vino tinto.

Allí se respira amistad, se transpira amistad, se consume amistad, se goza amistad, se vive amistad.

En una oportunidad el Pato, uno de los puntuales más antiguos, dijo que la palabra "AMISTAD" era pequeña para encerrar los sentimientos que nos embargaban. Y tiene toda la razón, el club antes que fuera butizado ya exisía desde al año 1978, y desde entonces, ha pasado mucha, mucha agua debajo del puente. Quiza la vida alcance para contar todas las aventuras, vivencias y peripecias que hemos pasado juntos, para contar todas las jornadas de pesca y caza y los sendos asados a la parrila o como sea.

Si fuera posible escribir todo lo que se me ocurre en este momento me faltaría espacio.

Pero el principal gestor de todo esto es el German.

Más adelante escribiré más extensamente sobre el Germán, pero por el momento les adelantaré algo. German es un exelente amigo, como pocos se encuentran en la vida, no en vano llevamos más de 25 años disfrutando su compañia y sin arrepentimiento de ningún tipo. El German es el dueño del Taller y desinteresadamente lo ha puesto a disposición de Los Puntuales, para que hagamos y desagamos. El sello personal de German está en todo lo que Los Puntuales llevan acabo.

Y pasa el tiempo, nos ponemos más viejos y el libro de la fraternidad más pura se sigue escribiendo en "El Taller"

Pero el tiempo y el espacio se termina y por ahora solo voy a enviarle un afectuoso y fraternal saludo para él su Señora, Marta y sus 2 hijos, todos grandes amigos.

Horacio

Thursday, June 30, 2005

Me sumo a los colaboradores

Hola a todos, mediante este post quiero hacer oficial mi incorporación como colaborador del Blog de "Los Puntuales".

De a poco espero ir agregando mis entradas al blog y algunas fotos que tengo por ahi.... y las anecdotas relacionadas con ellas.

Esto es todo por ahora, nos vemos....

Jaime

Tuesday, June 28, 2005

JAJAIME

Hoy se ha creado este blog y "al tiro" se ha querido incoporar el "Jajaime", un amigo mio miembro activo de "Los Puntuales" y que le gusta mucho la WEB...

Si quieres ver su blog aquí está:

http://mitotech.blogspot.com/

Origen de nuestro nombre

Recuerdo que en una oportunidad estabamos esperando a algunos miembros de grupo, que como siempres llegaban atrasados. La hora de salida era a la 03:00 de la mañana, hacia el Rio Claro, a un sector que también luego bautizaríamos "Donde Pancho para la Pata" y entre bromas y bromas alguien dijo:

-Póngámosle nombre a este club.

Y empezaron a recibirse opiniones. Entonces el Miguel dijo:

-"Los Puntuales"- refiriéndose a la principal característica- porque llegamos a la hora- agrego.

Las risas no se hicieron esperar y en tono de aceptación nadie dió otro nombre, quedando ese nombre como El Nombre del Club.

Miguel fue al autor del nombre y por eso ocupa un lugar destacado en la historia de Los Puntuales.

Hasta la vista

Los Puntuales

Los Puntuales somos un gurpo de personas que nos gusta la pesca y la caza, y dentro de esas actividades también nos gusta pasarlo bien. Hemos llamado a este grupo:

"Club de pesca y caza Los Puntuales".

Aunque por el momento no somos un club propiamente tal; como grupo unido y ferreo, nos respetamos nuestras ideas y tendencias religiosas siendo el único fin compartir la amistad a todo nivel, siguiendo normas y reglas establecidas en el sentido común y en las buenas costumbres.

Nuestra misión:

"Disfrutar de una sana e imperecedera amistad, compartiendo aventuras de pesca y caza, esforzándonos cada vez más en favorecer la sana y transparente entretención de cada uno de nosotros, de nuestras familias y amigos a quienes incorporamos desde el momento que forman parte de cada uno de nosostros."

Por el momento y como una forma de iniciar esta página, solo voy a quedar hasta aqui en espera de comentarios de los "socios" del club y de quien desee incorporar los suyos.

Como socio fundador, me he designado Presidente Interino, a la espera de poder elegir a la persona más indicada e idonea para este cargo.

También, con el tiempo, iré publicando, y no me equivoco los demás socios también lo harán, las historias que fundamentan la existencia del Club.

Horacio Arriagada
Presidente Interino